martes, 13 de mayo de 2014

Sábado Santo en la plaza Santa Isabel

Son las 10 de la noche. Suena Margot en el silencio de la plaza de Santa Isabel y la Real Hermandad Servita se acerca a su capilla de los 7 Dolores de Nuestra Señora a recogerse hasta el año próximo. El olor de los naranjos lo impregna todo. Y aparece, majestuosa, incomparable, transida de angustia, la Virgen de los Dolores con su Hijo muerto en brazos. Todos los sentidos - vista, oído, olfato, gusto, tacto - implicados. La Semana Santa más grande e importante de la Cristiandad se está terminando. Y yo tengo la inmensa suerte de estar viviendo este último Paraiso. Si no lo conoces ten paciencia hasta la próxima luna de Parascebe. Pero no lo olvides. Es único.

El último paraiso

Todo es efímero. Lo que conocieron mis padres ya se fue. Lo que yo conozco mis hijos no lo conocerán. Pero nos quedan Paraisos. Lugares y celebraciones que nos reencuentran con lo mejor del género humano. Búscalas. Y tráelas aqui. ¿Cuál es para ti el último Paraiso?